jueves, 29 de octubre de 2009

Infortunio


¿Existe el infortunio en el amor?


Recordando ciertas cosas del pasado, retumbó una experiencia en mi mente y me dispuse a escribir.

Hilvanando una línea profunda y de alguna u otra forma un tanto pecadora, una persona cercana a mi, me dijo, estoy enamorada de mi hermano, existen ciertas tentaciones entre nosotros dos, tentaciones carnales, tentaciones erróneas, y soltándose en llanto la tomé en mis brazos, tranquilizándola un poco logré platicar bien con ella.

Hay ciertas cosas en la vida que se salen del alcance de nuestras manos y al creer tener todo bajo control despiertas de esa vaga ilusión y te das cuenta que vives en un error, que lo que tu corazón dice no es lo correcto, no es “lo bien visto por la sociedad”.

Seguimos platicando por un buen transcurso de tiempo, haciendo que esta confesión quedara marcada en mi vida.

Aclarando esto en mi mente, reflexiono que existen entonces los infortunios en el amor, en la vida misma, es un “algo” del que no podemos escapar, son obstáculos que la vida nos pone y de los cuales tenemos que saber esquivar.
Son infortunios que los podemos convertir al final del día en fortuna para nosotros mismos, son esa arma de doble filo que si te dejas llevar sangras hasta causarte una herida mayor.

Pero a pesar de la herida que pueda causar, siempre esta la cicatrización y basta mencionar, que la vida sin infortunios no tiene ese sabor agridulce y el toque mágico para poder vivirla.

sábado, 10 de octubre de 2009

Mi marca existencial


¿Es la patria una marca congénita de la que no podemos renunciar?..

Comencemos por disuadirnos con la patria urdida que
nos han inculcado a lo largo de la historia, esa patria de los libros, de la escuela que vemos a lo largo del tiempo, esa en la que los hombres audaces luchaban por un mejor mañana, ejercida por el poder y las leyes “que nos convierte a todos en ciudadanos y pretende hacernos iguales en los derechos y obligaciones” de una u otra forma esa patria que conocemos resulta ser algo somnífera y a veces tediosa pero nos engloba en un antes y un después en la historia de nuestra nación; nación en la que hoy en día vivimos y nos enfrentamos como los buenos ciudadanos que somos.
Se trata entonces de darle un sentido diferente a la patria, verla desde otra
perspectiva, dejar de percibirla como algo monótono y convertirla en nuestra como tal.
La patria forma parte de un todo en nuestra vida, desde las canciones que escuchábamos, la manera en que actuamos, lo que comemos, como vestíamos y como vestimos ahora; no es solo la lucha por la independencia, crear leyes y luchar por la libertad, es el hecho de sentirse bien consigo mismo, de crear un aura de tranquilidad y equilibrio.....
La patria es simplemente lo más cotidiano que percibimos, es cuando realizamos una conjunción con las demás personas, es el sentimiento de los seres humanos que se refleja desde el interior cuando necesitamos amor, cuando nos sentimos solos y lejos de un hogar o de la familia, es entonces cuando recurrimos a lo llamado amor a la patria, esa fuerza colectiva que nos arraiga a nuestros antepasados, a las costumbres que se forjaron desde nuestra infancia, todo aquello que ya vivimos y disfrutamos conformando “el escenario de la patria intima.

Es por ello que la patria resulta ser una marca congénita desde que nacemos y de la cual no podemos renunciar y arrojarla al olvido como si nada hubiera pasado, va de la mano con nosotros ya que aumenta día con día con las experiencias vividas reflejándonos y volviendo a recordarnos de donde somos y hacia donde nos queremos dirigir sin despegar los pies de la tierra, con el fin de fortalecernos ante cualquier adversidad y resolver nuestros conflictos existenciales que muchas veces suelen hundirnos en un vacío profundo. Es así que el amor a la patria logra extraernos a una plenitud mental y espiritual.



... ensayo pasado

viernes, 2 de octubre de 2009

La perfecta imperfección





“El artista existe porque el mundo no es perfecto”1 como bien nos dice Rublev.
Las cosas más bellas son experimentadas con el recorrer de la vida, con el paso del tiempo, y ese ingrediente que le da sabor a la vida, son los problemas existenciales o simplemente contrariedades vagas por las que a veces nos dejamos vencer.

Estoy en total acuerdo con Rublev ya que desde mi punto de vista pienso que el verdadero artista es el que se va formando con la vivencia de ese mundo imperfecto, le va sacando jugo a cada una de sus experiencias, va conociendo los pro y los contras de la vida, analizando los altibajos que ella conlleva, pienso que si el mundo fuera perfecto, la vida seria monótona que terminaríamos aburriéndonos día tras día.

Vivir nosotros mismos como personas pensantes que somos da la pauta para adquirir juicios sobre el mundo que nos rodea, para experimentar y crear nuevas perspectivas sobre lo que ya vivimos, lo que estamos viviendo y lo que está por llegar.

Para ello es necesario “estar solos” como Rublev nos menciona. La soledad es un punto importante en el desarrollo del ser humano, el analizarte como persona, escuchar a tu yo interno te revela los secretos más profundos que puedas imaginar.

Concluyo diciendo que:
El saborear lo abstracto del mundo, es el mejor ejercicio para poder vivir



1 “El artista existe porque el mundo no es perfecto” Andrei Rublev