sábado, 10 de octubre de 2009

Mi marca existencial


¿Es la patria una marca congénita de la que no podemos renunciar?..

Comencemos por disuadirnos con la patria urdida que
nos han inculcado a lo largo de la historia, esa patria de los libros, de la escuela que vemos a lo largo del tiempo, esa en la que los hombres audaces luchaban por un mejor mañana, ejercida por el poder y las leyes “que nos convierte a todos en ciudadanos y pretende hacernos iguales en los derechos y obligaciones” de una u otra forma esa patria que conocemos resulta ser algo somnífera y a veces tediosa pero nos engloba en un antes y un después en la historia de nuestra nación; nación en la que hoy en día vivimos y nos enfrentamos como los buenos ciudadanos que somos.
Se trata entonces de darle un sentido diferente a la patria, verla desde otra
perspectiva, dejar de percibirla como algo monótono y convertirla en nuestra como tal.
La patria forma parte de un todo en nuestra vida, desde las canciones que escuchábamos, la manera en que actuamos, lo que comemos, como vestíamos y como vestimos ahora; no es solo la lucha por la independencia, crear leyes y luchar por la libertad, es el hecho de sentirse bien consigo mismo, de crear un aura de tranquilidad y equilibrio.....
La patria es simplemente lo más cotidiano que percibimos, es cuando realizamos una conjunción con las demás personas, es el sentimiento de los seres humanos que se refleja desde el interior cuando necesitamos amor, cuando nos sentimos solos y lejos de un hogar o de la familia, es entonces cuando recurrimos a lo llamado amor a la patria, esa fuerza colectiva que nos arraiga a nuestros antepasados, a las costumbres que se forjaron desde nuestra infancia, todo aquello que ya vivimos y disfrutamos conformando “el escenario de la patria intima.

Es por ello que la patria resulta ser una marca congénita desde que nacemos y de la cual no podemos renunciar y arrojarla al olvido como si nada hubiera pasado, va de la mano con nosotros ya que aumenta día con día con las experiencias vividas reflejándonos y volviendo a recordarnos de donde somos y hacia donde nos queremos dirigir sin despegar los pies de la tierra, con el fin de fortalecernos ante cualquier adversidad y resolver nuestros conflictos existenciales que muchas veces suelen hundirnos en un vacío profundo. Es así que el amor a la patria logra extraernos a una plenitud mental y espiritual.



... ensayo pasado

2 comentarios:

  1. A pesar del tiempo, de la geografía en la que estemos parados, la patría está aquí con nosotros, es parte de nuestra identidad es algo íntimo que se va tejiendo con nuestras experiencias más significativas.

    Me encantó, Evelyn, sigo pensando que tienes madera de escritora.

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  2. Siempre tuve ganas de hacer un ensayo sobre el amor a la patria, retomando lo que mi compañero de universidad Arnulfo Herrera escribíó alguna vez.
    No risistí y lo hice.
    Está en el blog del curso, en la entrada que dice: "Construcción de un símbolo". Te lo comparto.

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