
Lo mejor que me podría pasar, es que mis relaciones sentimentales vinieran con fecha de caducidad como los yoghoures, como el pan bimbo, etc. Así sabría de ante mano cual es la fecha del final, y no perdería el tiempo en inseguridades, en sospechas, en discusiones, simplemente me dedicaría a disfrutar cada hora, cada día, cada décima de segundo, cada momento.
Aunque pensandolo bien, lo bueno de no tener fecha de caducidad, es que me permitiría seguir pensando, con que esta vez sí, con que esta vez esa relación, ese yoghourt pueda conservarse para siempre y no tenga que llegar a su final.
Es como si supiéramos la fecha en que vamos a morir. Creo que no disfrutaríamos la vida; cada día diríamos "solo me queda esto de vida"; así el amor, no lo disfrutaríamos pensando en que "tiene fecha de caducidad". Aunque tal vez así valoraríamos más lo que tenemos, lo cuidaríamos más.
ResponderEliminarPienso que la duración del amor es impredesible. Por eso hay que vivivrlo intensamente mientras dure.
Hablando del amor que no dura, tenemos el caso de los temas opéristicos (aquí en tu blog escuché un aria de Carmen de Bizet) y a colación te comento que ya tengo tu disco de la Öpera Imaginaria. Cuando te vea te lo doy.
ResponderEliminarEn este disco de estractos de óperas, verás que todos los temas son unos verdaderos dramas, que no hacen más que reflejar los sentimeitnos humanos en torno a las desilusiones amorosas.
Otra música que escucho en tu blog es un arreglo de jazz para un tango, se oye súper. El tango es una musica muy emotiva. donde el corazón se desborda. Muy padre el arreglo porque de pronto le quita lo solemne al tango y empieza lo latino. Paquito de Rivera, excelente músico.
En el blog puse una pieza de jazz y otra de Satie, músico fránces de hace un siglo. Ojalá que las puedas escuchar. También hay nuevas entradas, me gustaría que leyeras la última. Saludos