
Uno de esos días dificiles la niña apagó la luz de la habitación
y con ese olor a canela del incienso se dispuso a sentir, a llorar,
a dejar sin mascaras ese setimiento que taladra su interior.
Se encontraba sola, postrada en la cama, jugando con su amiga la soledad,
esa que sin ser cuchillo corta y sin tener filo mata(a)
esa que le ha ayudado a madurar en el transcurso de su corta vida.
De pronto mira a su alrededor y se encuentra abrazada por un vaso
un celular que solo suena cuando mamá o papá se acuerdan de ella,
una almohada pequeña, papel y lápiz, cierra los ojos y comienza a disfrutar
de los acordes de la guitarra, ese delicado sonido que son el instrumento
perfecto de su paz, la fuerza que la alienta a seguir.
Yo, desde lejos la observo, desde lejos puedo percibir su dolor,
más sin embargo no puedo contribuir para borrarselo.
Sheccid, la pequeña Sheccid.
(a)sin ser cuchillo corta y sin tener filo mata... Rondalla de Ingenieria de Minatitlán
La Soledad es una buena acompañante, al grado de acostumbrarnos tanto a ella que luego la buscamos para sentirnos cómodos. Pero en la infancia la Soledad puede ser aniquilante.
ResponderEliminarEvelyn, ¿eres de Mina?
ResponderEliminarsi profe, soy de Minatitlán por que?
ResponderEliminarPor lo de la Rondalla de Ingeniería de Minatitlán.
ResponderEliminarAlgunos veranos de mi infancia-adolescencia los pasé muy contenta allá.
Lila Down y sus raíces oaxaqueñas me encantan.
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